Significado de Humildad

¿Qué es la humildad?


La humildad es una cualidad atribuida a quien ha desarrollado conciencia de reconocer las debilidades y fallas de si mismo y actuar de acuerdo a tal conocimiento. El término proviene del vocablo del latín humilĭtas, que a su vez proviene de la raíz humus, que significa ‘tierra’.

Las personas humildes son capaces de demostrar modestia y dejar de lado el yo para preocuparse por los demás. Las personas humildes no se sienten más importantes o mejores que los demás, independientemente de cuán lejos hayan llegado en la vida, no se centra en su propia persona y sus logros ni busca destacarse ante los demás. De esta manera su accionar es objetivo y no se deja llevar por lo subjetivo.

Ejemplos de humildad:

  • Una persona es humilde al demostrar afecto, respeto o solidaridad hacia personas que puedan estar una clase social distinta a la suya.
  • Una persona es humilde cuando no maximiza sus logros, no los exhibe o presume ante los demás.
  • Una persona es humilde al dar crédito a la ayuda de alguien que colaboró en la creación de un éxito.
  • Un atleta es humilde al aceptar la derrota de manera positiva, felicitando a su contrincante por la victoria.

La humildad permite a la persona ser digna de confianza, flexible y adaptable. En la medida en que uno se vuelve humilde, adquiere grandeza en el corazón de los demás. Quien es la personificación de la humildad hará el esfuerzo de escuchar y aceptar a los demás, cuanto más acepte a los demás, más se le valorará y más se le escuchará.

Hay una delgada línea entre la humildad y la ostentación. Este tipo de conductas requieren un análisis temporal de las personas, ya que podemos encontrarnos con alguien que verdaderamente es humilde, o con individuos que se hacen pasar por humildes para obtener la aceptación de las personas, pero en realidad tienen conductas soberbias en su vida cotidiana. También depende de las personas que nos ven, ya que para algunos nuestra humildad será verdadera, y para otros una mera excusa para llamar la atención.

No todas las personas están preparadas para reconocer las virtudes y méritos del otro, por eso la humildad para algunas personas está vista como un servicio, no como una virtud personal. Para estas personas la humildad es no compartir los logros para no herir los sentimientos de aquellos que no han conseguido alcanzar un logro similar.

Una persona humilde no pretende estar por encima ni por debajo de nadie, sino que sabe que todos somos iguales, y nuestra existencia tiene el mismo grado de dignidad. De allí que ser humilde no implique dejarse humillar, pues la humildad no supone una renuncia a la dignidad propia como personas.

Quien obra con humildad no se vanagloria de sus acciones: rechaza la ostentosidad, la arrogancia y el orgullo, y prefiere ejercitar valores como la modestia, la sobriedad y la mesura.

El término humildad también se usa como sinónimo de pobreza o falta de recursos. Frases muy extendidas como “es una persona humilde” o “vive en un barrio humilde” sirven para suavizar el uso de palabras más duras, como podría ser “pobre”. La humildad suele tener una connotación más positiva.