Definición de Valores personales

¿Qué son los valores personales?


Los valores personales son las normas que se establecen en el interior de cada individuo a fin de adecuarlas a su estilo de vida, definir su personalidad, cumplir metas, satisfacer necesidades y seguir una lista de acciones para ser mejor cada dia.

La mayoría de las personas ve el “no mataras” como parte de sus valores personales porque no se trata solo de su ética establecida para quitarle la vida a otra persona que son las que consideran que este valor es un principio de la ética que es una de las ramas de la fisiología que se ocupa del estudio racional de la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir.


Pero este principio debe ser enseñado con mucho cuidado a cada generación, porque el hombre es una criatura salvaje y quitarle la vida a otra persona puede ser ventajoso en muchos casos para conseguir beneficios personales.

Los valores personales son flexibles y varían en el tiempo a medida que las personas crecen, definen su personalidad, experimentan diversidad de situaciones y sobrepasan dificultades.

Sin embargo, en ocasiones las personas harán cosas incorrectas e, incluso, violentas, con el fin del lograr un objetivo.

Entre los ejemplos de valores personales que generan consecuencias negativas están el racismo, la esclavitud, los asesinatos, los actos violentos para imponer autoridad, entre otros.

Estos valores, lejos del principio de ética, han imperado en la sociedad en diversos momentos de la historia.

Los valores personales sirven de recordatorio del tipo de vida que cada quien desea llevar, ser aceptado en un grupo, en la sociedad, compartir experiencias, sentimientos, dar y recibir respuestas positivas ante situaciones difíciles.

De ahí la importancia de hacer constantemente una evaluación y equilibrar los valores personales que se aplican y tomarse el tiempo que sea necesario para considerar cuáles son los más importantes y por qué, tanto en función personal como social.

Sin embargo, existe una lista de valores que en términos generales son importantes y reconocidos por todos.

Respeto

Respetarse a uno como individuo y respetar a los demás. Ser respetuoso es valorar a quienes te rodean por ser las personas que son, es sinónimo de justicia y tolerancia. El respeto también implica el cuidado espiritual y de salud propia.

Por ejemplo, respetar a las personas mayores escuchando con atención sus consejos.

Tolerancia

Ser tolerante y respetar la vida que otros llevan. Es saber escuchar e intercambiar opiniones. Entender que todas las personas somos individuos únicos y con rasgos propios que a veces no nos agradan.

Por ejemplo, intercambiar ideas y opiniones, de manera respetuosa, con aquellas personas que sabes que tienen otras costumbres y experiencias de vida.

Honestidad

Ser honesto es actuar bajo la verdad y ser sincero con lo que se expresa. No se miente ni se engaña a los demás. Las personas honestas actúan desde el respeto.

Por ejemplo, decir la verdad al docente cuando se olvidó cumplir con una tarea o actividad escolar y no responder con mentiras.

Responsabilidad

Es la capacidad de asumir responsabilidades y dar respuesta a un compromiso u obligación. La responsabilidad también es un reflejo de la honestidad de las personas, de que su palabra y compromiso es valedero. También implica asumir las consecuencias de nuestros actos.

Por ejemplo, cuando se asume la responsabilidad de tomar un libro prestado por unos días y devolverlo a su dueño, en buen estado y en el tiempo estimado.

Justicia

La justicia conlleva a la igualdad. Tratar a todos por igual respetando los derechos y deberes que nos corresponden como personas que formamos parte de una sociedad.

Ser equitativo en lo que se ofrece o aporta. Los deberes y derechos son iguales para todos los ciudadanos.

Por ejemplo, si se comparte un pastel lo ideal es cortar trozos del mismo tamaño para todos, y no unos más grandes que otros según se trate de persona más apreciada que otra.

Libertad

Se refiere a la capacidad que tenemos las personas de pensar y tomar decisiones sobre nuestra vida. La libertad de una persona se limita cuando afecta la de otra. Ser libre es también ser responsable de los actos cometidos y obligaciones adquiridas.

Por ejemplo, las personas somos libres de exponer nuestras opiniones sobre cualquier tema, siempre y cuando no seamos irrespetuosos con los demás y se practique la tolerancia.